Criando con Salud - Nadia Vazquez
* Medicina Integral - Pediatria *
"Este blog nace de la necesidad de compartir experiencias propias de maternidad, crianza, pediatría y medicina natural, al estar recorriendo un hermoso camino de conocimiento y vivencias junto a mi familia y las familias de mis pacientes."
lunes, 8 de octubre de 2012
La lactancia y el vínculo madre-bebé
Aquí les dejo un artículo publicado en la Revista Criar, Nro 1, de Yolanda González, Psicoterapeuta, Especialista en Prevención infanto-juvenil y Formadora de Profesionales de la Salud.
La lactancia y el vínculo madre-bebé, por Yolanda González
«El amor, el contacto emocional, la empatía, son conceptos fundamentales para dar sentido a la primera relación y más privilegiada de un ser humano: la relación madre-bebé.
Socialmente, se parte del "supuesto" de ofrecer la suficiente cantidad/calidad de amor de padres-madres a hijos. Sin embargo, no siempre lo que creemos dar es lo que logramos transmitir y sobre todo, no siempre coincide con las necesidades de los receptores: los más pequeños. A veces, estamos demasiado ocupados en otras exigencias cotidianas y nos alejamos de "contactar emocionalmente" con las demandas afectivas de nuestros hijos. Sin embargo, su necesidad insaciable de amor requiere de una continuidad estable para la constitución del vínculo afectivo, continuum que debe estar presente como expresión firme y como hilo conductor durante todas las etapas del desarrollo psicoafectivo infantil. Todos los períodos de este proceso de crecimiento son importantes: el embarazo y el parto son la base, pero no menos esenciales lo son los primeros siete años de vida para la consolidación de una mínima base de salud bio-psico-social.
Partiendo de esta premisa de continuidad, vamos a centrarnos en el CÓMO de la Lactancia, en este caso natural (siendo extensible a la artificial).
El AMAMANTAMIENTO (Oralidad), representa además de un factor nutritivo saludable a nivel global, la posibilidad de continuar con el "Contacto" que le da seguridad cuando accede al mundo exterior. Es la posibilidad de ir creando un vínculo afectivo seguro, en base a la "interacción" que activamente mantiene con su madre. Stern y otros autores, hablan del diálogo que inician los bebés y secundan las madres de forma armónica o disarmónica. Pero sobre todo, representa la potencialidad de ir experimentando "experiencias de PLACER":
Si el parto es una experiencia sexual, la lactancia es la expresión primera de la sexualidad en la experiencia de un ser humano. Sin entrar a citar autores, ni profundizar en esta fase del desarrollo, "la oralidad" que se inicia con el contacto de la boca del bebé en el pecho materno le permite satisfacer no sólo una función nutritiva sino también y, sobre todo durante los tres primeros años, una gratificación de su necesidad de placer. Si esta experiencia oral con la doble función señalada tiene un hilo conductor estable de permanencia en torno al placer, paralelamente el bebé podrá ir integrando una percepción del mundo externo cada vez más positiva y menos amenazante. Porque, realmente, la oralidad es también una forma de exploración del mundo exterior que de forma natural comienza con el propio pecho materno, se extiende más tarde al rostro de la madre y luego al entorno. Y así progresivamente se irá estructurando su psiquismo, en base a progresivas experiencias que pueden ser placenteras o displacenteras, en función de la relación vincular que establezcan el bebé y su mamá. Muchas manifestaciones psicopatólogicas en edades posteriores (relacionadas con síntomas diversos) podrían evitarse si hubiera un buen abordaje durante este período de la lactancia natural.
Continuando con el establecimiento del vínculo, también LA PIEL es un continente que necesita ser recorrido a través de caricias, masajes y del contacto epidérmico directo del cuerpo materno y del pequeño. Es importante porque permite al bebé ir reconociendo sus límites/fronteras corporales respecto al exterior. Sin embargo, la realidad es que tocamos poco a nuestros bebés: numerosas publicaciones como por ejemplo ésta, afirman que: "los españoles miman poco a los bebés" (D.V.) por temor a malcriarlos. Y paradójicamente, como sabéis, recientes investigaciones (Baylor College of Medicine) han descubierto que los niños que reciben pocas caricias y tienen pocos estímulos "desarrollan cerebros entre el 20% y el 30 % más pequeños que lo normal para su edad". También se ha corroborado que la falta de interacción activa madre-bebé (o sustituto) es nefasta en los primeros años de vida: madres depresivas tienen bebés con un nivel más bajo de pautas de actividad cerebral; es lo que se denomina "cerebros tristes".
Dentro de esta progresiva estructuración biológica y psicológica, LA MIRADA es otra función vital para el desarrollo de la salud no suficientemente valorada. Durante la lactancia, los bebés necesitan mirar, enfocar, disfrutar de los ojos maternos para ir progresivamente saliendo de la indiferenciación (yo-no yo) que los caracteriza. Durante el amamantamiento, no hay mayor atracción para el bebé que los ojos maternos. Quedan embrujados y también nos embrujan con su genuina mirada. La mirada es presencia, contacto emocional, reconocimiento de la existencia del otro...
De esta forma:
-La oralidad
-El contacto ocular
-El contacto epidérmico
-Y la presencia afectivo-emocional-energética, van progresivamente consolidando una relación estrecha entre madre-hijo, que se expresa a través de la manifestación del Vínculo.
Hay numerosos estudios en el reino animal (monos Rhesus) y la especie humana ("hospitalismo"), que demuestran que cubrir las necesidades físicas primarias (alimento, sueño, higiene...), si no van acompañadas de contacto físico, seguridad emocional y amor, genera serios trastornos en el comportamiento, como son, entre otros: actitudes de retraimiento, aislamiento, depresiones, y un largo etc., además de un profundo sufrimiento emocional. Someramente, podemos afirmar que el vínculo tiene una base biológica que cumplió un mecanismo de protección primaria: la garantía de supervivencia de la especie.
En nuestra especie, es un largo proceso que se caracteriza por una relación asimétrica: el adulto "debe" adaptarse al ritmo biológico del bebé para favorecer el vínculo seguro, y no a la inversa como algunos manuales pediátricos todavía a veces aconsejan.
La característica más sobresaliente del vínculo, es la tendencia natural a lograr y mantener un cierto grado de proximidad corporal con respecto a la figura de apego, que permite contacto físico y sensorial ocular privilegiado, es decir vigilancia con la mirada por parte del bebé-niño de los movimientos de la figura vincular.
Otra característica es su jerarquía: esto significa que existe una preferencia por una figura de referencia que luego se amplía progresivamente. Generalmente esta figura recae en la madre biológica, si es la que otorga los cuidados y la atención emocional adecuada.
¿Qué posibilita y cuál es la función de esta base segura a nivel evolutivo que proporciona el vínculo? Basicamente la posibilidad de exploración del mundo exterior. Sólo exploramos si estamos seguros. Aunque la teoría del attachment afirma que comienza a observarse en nuestra especie a los 12 meses de vida con el inicio de la locomoción, se observa mucho antes en la relación madre-bebé.
¿Cómo intenta mantener el vínculo el bebé que interactúa activamente con su figura vinculante?
A través de dos manifestaciones emocionales:
1.La sonrisa: buscando activamente la interacción con el adulto
2. El llanto: cuando desaparece el otro de su campo visual.
El LLANTO es su gran y única expresión no verbal para transmitir sus necesidades internas y afectivas.
Cuando un bebé ve amenazada la estabilidad del vínculo, aunque sea en separaciones breves maternas, se establecen tres etapas de respuesta ante la separación (descrita por varios autores), que manifiestan la vivencia de desolación temporal que vive el pequeño:
VIVA PROTESTA: a través del llanto.
DESESPERACIÓN: si continúa la ausencia no deseada
RETRAIMIENTO: son los bebés buenecitos, pasivos que ya no protestan.
La respuesta altamente adaptativa es la primera: busca el reencuentro con su vínculo afectivo, para recobrar la seguridad y poder volver a explorar el mundo.
Sin embargo, el llanto del bebé no es interpretado según su código no verbal. Es algo que personalmente me llama mucho la atención y no deja de despertarme sorpresa y malestar pese a haberlo observado demasiadas veces en la vida cotidiana. Afortunadamente, en la consulta los padres-madres están en disposición de una mayor apertura para leer el mensaje emocional del llanto de sus bebés.
¿Qué expresa? ¿Por qué nos cuesta tanto entenderlo y a veces atenderlo?.
El llanto no es otra cosa que una llamada de NECESIDAD. Y digo necesidad porque decir llamada de atención, suele malinterpretarse con peligro de malcriarlo. Es una llamada de necesidad para mantener íntegra su confianza en sí mismo y en la vida.
Una revista prestigiosa americana, publicaba textualmente "si un bebé de 2 o 4 meses llora por la noche, no necesita comer. Hay que dejarle llorar de 5 a 10 minutos, pues tiene que acostumbrarse a dormir. Para ello, no hay que cogerlo en brazos. Hay que ayudarle a que "entienda" que debe estar en la cuna y no en brazos de sus padres." En la misma línea va el libro "Duérmete niño" tan vendido y cada vez más aceptado socialmente. Esto entronca con lo que planteaba al inicio de mi exposición: los bebésy niños son vividos en demasiadas ocasiones como un "estorbo" para nuestra vida cotidiana tan ocupada, y máxime cuando no se respeta la necesidad de la madre de "NO" conciliar trabajo y maternidad como ideológicamente y socialmente se pretende. Es decir, puesto que no somos máquinas, si debemos trabajar por falta de una política laboral adecuada que fomente y reconozca la función maternal durante los primeros años de crianza, es casi seguro que libros como el citado sean un best-seller por propia supervivencia (trabajar y no dormir son incompatibles por sentido común).
A través de recomendaciones como la de dejar llorar para que aprendan a dormir, se aborta "la fase de protesta" tan esencial, para el logro del reencuentro necesario por parte del bebé.
Afortunadamente, la sensibilidad de muchos padres y madres, lleva a desoír semejante consejo cultural que carece de fundamento para la seguridad afectiva del bebé.
La O.M.S. retoma el sentido común, o la capacidad de contacto con las necesidades de los bebés, diciendo textualmente: "cuando un bebé llora entre un amamantamiento y el otro, el motivo no acostumbra a ser el hambre. Por el contrario, es una llamada de atención, para recibir mejores cuidados y más mimos" (¡!). Y continúa, en definitiva "pide que le tengan en brazos más amenudo".
Sin embargo, la presión social y cultural contra el ejercicio del cuidado natural, es enorme en la actualidad. De ahí la importancia capital de los grupos de "apoyo a la crianza" y de las "escuelas de padres." En mi experiencia profesional, es el lugar donde los padres se sienten apoyados, reconfortados y reforzados en su función paternal-maternal. Es una auténtica experiencia de prevención y de promoción de la salud infantil. Y, personalmente, la más gratificante.
¡Cuántas consultas posteriores podrían evitarse si durante los primeros años de vida prestáramos la atención adecuada al desarrollo psicoafectivo infantil!
Finalizo señalando que no debemos olvidar que el bebé-niño, es un ser vulnerable y dependiente de su entorno afectivo. Y que esta característica, NO es ninguna deficiencia, sino un requisito indispensable para poder garantizar la recepción de nuestra atención afectiva, la estructuración de su carácter, y la formación de un vínculo seguro y satisfactorio, garantía para la constitución de posteriores vínculos adultos.
En definitiva, la lactancia materna prolongada y a demanda (más allá del año y preferiblemente hasta los tres aproximadamente), cuando se realiza respetando el ritmo y las necesidades afectivas del bebé, es una de las capacidades emocionales y biológicas que debemos preservar en beneficio del desarrollo saludable del bebé-niño, en el plano corporal, emocional y social.
Es un reto para la sociedad en su conjunto (instituciones, profesionales y usuarios: requiere un cambio de actitud) mirar la primera infancia desde el enfoque de la salud. Esta nueva mirada, exige como condición un abordaje integral comunitario, desde el embarazo, a través del parto y por supuesto durante todo el proceso de crianza.
Reivindiquemos que la lactancia materna y el vínculo amoroso sean la guía para la recuperación del simple y valioso sentido común o capacidad de contacto durante la crianza.
Luchemos por recuperar el derecho de todo bebé-niño a ser respetado en sus necesidades de amor y de ritmo madurativo.
Confiemos en que los pequeños saben mejor que nadie su camino. Sólo desean ser acompañados, protegidos y respetados... y adquirirán la confianza suficiente para sumergirse en la vida.»
Pueden chequear la revista completa en :
http://issuu.com/meisi/docs/criar_num1?mode=a_p
miércoles, 11 de julio de 2012
En el programa Otras Nosotras de FM La Caterva
Acá les dejo el programa Otras Nosotras de FM La Caterva donde estuve hablando con mi amiga y futura mamá Victoria sobre maternidad, salud y otras cuestiones:
viernes, 1 de junio de 2012
13 pasos para arruinar tu lactancia (y 13 para lograrla)
9 meses soñando con el momento mágico de tener a tu bebé en brazos, quieres
amamantarlo porque sabes que es el mejor alimento para él y quieres
experimentar eso de la lactancia. Pero eso de la lactancia pude
ser un éxito o un rotundo fracaso, físico y emocional, en función de
diferentes factores que tienen que ver tanto con los conocimientos y actitud de
la madre, como con aspectos externos, médicos y sociales.
Aquí exponemos 13 consejos infalibles para que FRACASE tu lactancia materna y lo mejor es que no es necesario cumplirlos todos para que funcionen sino que simplemente con seguir la inercia social, cualquiera de ellos puede hacer que tus sueños e intenciones iniciales se esfumen si no estás preparada para repelerlos.
Así se fabrica un sociedad des-tetada que, como en la foto, tiene tatuada un biberón en la piel:
farmaceútico u otro profesional te dice que hay que
complementar con biberones o cambiar a lactancia artificial porque el bebé no
gana peso, tienes poca leche, mastitis, etc. ACATA su decisión sin
cuestionarla aunque tu no quieras eso.
Para operarte la rodilla, la nariz, elegir un vestido o restaurante, reparar el coche en el mecánico CONTRASTAMOS criterios, pedimos una 2ª y 3ª y 10ª opinión, buscamos a los verdaderos expertos y guías que nos informen bien, pero en la lactancia juégatela a una ficha y no busques ayuda y asesoramiento en los grupos de apoyo a la lactancia.
Lo intangible, los cuidados a las personas no tienen valor en el mercado…

Efectivamente más del 70% de las madres tienen un grave defecto de fábrica que la ciencia no ha explicado. Es increíble que la humanidad haya sobrevivido hasta hoy con lactancia exclusiva durante millones de años sin existir Nestlé y cía, increíble…
Al parecer la Naturaleza es una chapucera, además de misógina, porque el 99’999999% de los corazones, hígados, riñones y penes funcionan pero los pechos femeninos sólo generan problemas, dolor, amargura y culpa cuando se pretenden usar fisiológicamente y no para hacer topless en la playa u otros usos eróticos.
Si hubiera oficinas para demandarla…
Como dicen que hay que invertir más de 6.000 euros el primer año de vida de un bebé, tenemos muchos artilugios que normalmente nos regalan y nos da mucha pena no usarlos. Es de desagradecidas y ya que los tenemos tan a mano…
En cambio, la lactancia es AUSTERA, poco glamourosa y no necesita accesorios que nos permitan proyectar inconscientemente en el consumo todo lo que no damos piel con piel.
Además, cualquier otra persona puede alimentar y cuidar a un bebé. En cambio, la lactancia obliga a tener a tu hijo siempre cerca de ti como si fuéramos canguras.
Como cumplimos el punto 1 de no estar bien informadas, no sabemos que lactancia y trabajo externo es perfectamente compatible extrayéndonos leche (si queremos) o con lactancia mixta, o después de los 6 meses con alimentación complementaria.
El resto de las madres no occidentales del planeta pueden trabajar y criar, y durante toda la historia así ha sido, pero ellas no son nada progres y no están liberadas, claro… El sistema neoliberal y nuestros horarios y espacios de trabajo son el summum de la calidad de vida de las mujeres…
A más mártires nos sintamos, menos dura la lactancia…
Amamantar, centrar tu energía, tu talento y tu tiempo en la crianza de tus hijos es realmente retroceder y un flaco favor al colectivo de las mujeres obreras del mundo.
Pensando esto, no aguantas ni el calostro…
La lactancia nos acerca a las VACAS, un animal, un ser inferior y des-intelectualizado que hace las cosas por instinto (algo terrible) y no por decisión personal.
Dar el biberón es lo “normal”, más fácil, lo que todo el mundo sabe usar y prescribir.
Ir contracorriente, en este y cualquier aspecto, es incómodo, nos obliga a informarnos y contradecir en muchas ocasiones a quienes nos rodean, figuras de autoridad incluidas.
¿Merece la pena ser una madre insumisa y sortear obstáculos?
Todo esto es, con ironía o sin ella, la realidad cotidiana.
Vivimos inmersos en una cultura del biberón desde los años 50 en que se rompió -rompieron- la cadena de trasmisión natural de la lactancia y crianza con apego y ya no tenemos una referencia social de cómo amamantar y criar un bebé lejos de la industria, y si queremos optar por la lactancia materna nos movemos en terreno resbaladizo.
A no ser que la lactancia funcione plácidamente desde el principio, lo que también ocurre, cualquiera de los 13 puntos mencionados pueden hacer fracasar nuestro deseo de amamantar.
La opción RESPETABLE de no amamantar no se encuentra con ningún problema de manejo, el Sistema funciona para ello a todos los niveles, pero a la opción de amamantar y/o dedicar más tiempo a la crianza de lo establecido se le presentan numerosos frenos.
Afortunadamente hay ANTÍDOTOS: decisión personal firme y actitud proactiva, información seria, buenos profesionales y grupos de apoyo de madres.
Y no se trata de sentirnos culpables y desmoralizarnos cuando hemos hecho lo que hemos podido y sabido según nuestras circunstancias y momento personal, sino de mirar por encima de los árboles y reflexionar a nivel colectivo, porque no alimentar a la especie humana con leche humana es un problema de supervivencia y de salud holística mucho mayor de lo que creemos.
Buscar y solucionar los motivos por los que tantas mujeres lo intentan pero no consiguen amamantar el tiempo que quisieran, no es ser enemigo de las madres sino tratar de que las siguientes lo tengan más fácil en el futuro.
Estos son los 13 CONSEJOS PARA TENER ÉXITO EN LA LACTANCIA:
1. Infórmate bien sobre la lactancia ANTES del parto
Necesitamos informarnos. Para el bebé lactar es instintivo pero para las madres amamantar se aprende culturalmente. Muchas gorilas en cautividad en los zoológicos tampoco saben hacerlo.
Aquí y aquí dejamos 3 libros en pdf.
La Asociación Española de Pediatría también tiene respuestas a los problemas frecuentes
Y pide que te regalen el libro del pediatra Carlos González “Un regalo para toda la vida”.
Y además, existen los grupos de apoyo a la lactancia que son GRATUITOS y te escucharán y asesorarán. Estos son todos los que hay en España y La Liga de La Leche Internacional está presente en 85 países.
De la misma manera que no te cortas el pie por un esguince, no destetes por un problema subsanable como casi todos los son.
A veces ocurren dificultades y una vez superadas, las satisfacciones a todos los niveles son muy superiores y merece la pena el esfuerzo inicial.
Los medios de comunicación ofrecen información muy buena, como este artículo de El País, o lleno de prejuicios y falsos datos como este. Ten criterio para diferenciarlos.
Ni siquiera hay que parir para amamantar porque podemos dar lactancia a un bebé adoptado. Y aunque tengamos que destetar al principio por cualquier motivo, podemos volver a relactarnos.
La teta funciona perfectamente y está a nuestra disposición y servicio si aprendemos a usarla y no nos ponen trabas.
(El negocio del biberón)
Las mujeres actuales tenemos más de 85 años de esperanza de vida, es tan poco el tiempo en que nuestros hijos nos necesitan en cuerpo y alma…
Claro que el sistema laboral no está bien montado, pero por qué sacrificamos a los niños en vez de luchar para mejorarlo: pidamos bajas de maternidad de más de 6 meses, facilidades para excedencias o medias jornadas, flexibilidad horaria, teletrabajo, etc. y organicemos nuestra vida en función de nuestras prioridades en cada momento.

Si nos cuida, se encarga de parte de las tareas de la casa, de la logística y de apoyarnos a nosotras, más fácil será la lactancia.
(El papel del padre en la lactancia)
La lactancia tiene numerosos beneficios para la madre de salud física y emocional, es una fuente de satisfacción y disfrute (lactancia salvaje) y un importante elemento de EMPODERAMIENTO personal.
Las mártires para los altares…
La lactancia no encaja en el feminismo de la falsa igualdad que acepta el modelo laboral actual pero sí encaja en el NEO-FEMINISMO que defiende el irrenunciable papel de la mujer en el exterior sin sacrificar nuestros cuerpos y a nuestros hijos. ¿Cómo? Cambiando el mercado y no tragando con lo que hay…
Por algo, Noruega, con 52 meses de baja de maternidad y más presencia pública femenina, es el mejor país para ser madre.
Si nuestras políticas y dirigentes leyesen más a Casilda Rodrigáñez, este debate no existiría.
La vaca produce la mejor leche para los terneros, animales con más peso y menos cerebro que los humanos, y nosotros la hemos convertido en el estandarte de la alimentación infantil añadiéndole numerosos tratamientos porque los bebés morirían si la tomasen directamente ya que es indigerible para sus organismos.
Ser mamífero y ejercer de ello, defenderlo y reivindicarlo no es ningún pecado y es lo más moderno que existe porque lo realmente avanzado en las sociedades es proteger a los bebés y a las madres.
Y nos cuentan tan poco de los inconvenientes de la leche artificial…
Aquí exponemos 13 consejos infalibles para que FRACASE tu lactancia materna y lo mejor es que no es necesario cumplirlos todos para que funcionen sino que simplemente con seguir la inercia social, cualquiera de ellos puede hacer que tus sueños e intenciones iniciales se esfumen si no estás preparada para repelerlos.
Así se fabrica un sociedad des-tetada que, como en la foto, tiene tatuada un biberón en la piel:
1. No te informes sobre el tema
Es importante informarse sobre el destino de vacaciones, modelo de coche, marca de cosmética y cualquier aspecto de nuestra sociedad tecnológica, pero sobre cómo amamantar a tus hijos, posturas para evitar grietas y asegurar una buena toma, qué es la lactancia a demanda, cómo son los ciclos de sueño de los lactantes, cuáles son las necesidades de los bebés mamíferos, etc. ¡no por Dios, eso se debe llevar en los genes¡2. Delega las decisiones en 1 solo profesional y nos busques ayudas ni apoyos
Si el pediatra/enfermera/Para operarte la rodilla, la nariz, elegir un vestido o restaurante, reparar el coche en el mecánico CONTRASTAMOS criterios, pedimos una 2ª y 3ª y 10ª opinión, buscamos a los verdaderos expertos y guías que nos informen bien, pero en la lactancia juégatela a una ficha y no busques ayuda y asesoramiento en los grupos de apoyo a la lactancia.
3.No te esfuerces
En este sociedad materialista y consumista, el esfuerzo se deja para el trabajo fuera de casa donde está bien visto sudar más de 10 horas, para adelgazar o castigarse en el gimnasio, para escalar una montaña el fin de semana, pero ¿esforzarnos para superar las dificultades que podría suponer la crianza de un bebé o entregarnos a ello? ¿Dónde se ha visto que dediquemos energía y tiempo a algo INVISIBLE, no remunerado, infravalorado y que se considera innecesario?Lo intangible, los cuidados a las personas no tienen valor en el mercado…
4. Déjate influenciar por la publicidad y los medios de comunicación
Los juguetes, la publicidad, las campañas estatales de conciliación y todo el inconsciente colectivo del último medio siglo potencia, presiona y reproduce la cultura del biberón que genera beneficios millonarios y dependencia de las familias. Amamantar es un acto relegado a los libros de anatomía con la puntilla de “y cuando no se puede, …”
(Anuncio de Suavinex donde vemos que los
niños nacen con chupete y biberón incorporado y las madres recientes
están así de espléndidas y disponibles para el Sistema. Nótese que el bebé del
carrito ni existe¡¡)


5. Considera que eres imperfecta
Pero si les pasa a casi todas las mujeres: tu madre no pudo amamantar (razón indefinida), tu hermana no tenía leche o era aguada, a tu abuela se le cortó la leche por un susto, tu vecina tenía unas grietas inhumanas, tu compañera de trabajo tenía pezones invertidos, fue imposible y además se le juntó con la depre …Efectivamente más del 70% de las madres tienen un grave defecto de fábrica que la ciencia no ha explicado. Es increíble que la humanidad haya sobrevivido hasta hoy con lactancia exclusiva durante millones de años sin existir Nestlé y cía, increíble…
Al parecer la Naturaleza es una chapucera, además de misógina, porque el 99’999999% de los corazones, hígados, riñones y penes funcionan pero los pechos femeninos sólo generan problemas, dolor, amargura y culpa cuando se pretenden usar fisiológicamente y no para hacer topless en la playa u otros usos eróticos.
Si hubiera oficinas para demandarla…
6. Pretende usar todos los artilugios que te han regalado
Son super chulos: biberones, limpia biberones, esterilizadores, tetinas antireflujo y poli-funciones, muestras de leche hipervitaminadas, termos, bolsos de diseño para meter todo eso, …Como dicen que hay que invertir más de 6.000 euros el primer año de vida de un bebé, tenemos muchos artilugios que normalmente nos regalan y nos da mucha pena no usarlos. Es de desagradecidas y ya que los tenemos tan a mano…
En cambio, la lactancia es AUSTERA, poco glamourosa y no necesita accesorios que nos permitan proyectar inconscientemente en el consumo todo lo que no damos piel con piel.
7. Opta por separarte de tu bebé desde que nace
Tenemos vidas con agendas apretadas e incompatibles con la presencia de un bebé y éste no las puede alterar sino que se debe adaptar. Queremos volver a la “normalidad” cuanto antes, como si nada hubiera pasado, porque para nuestra sociedad, parir es una actividad más a encajar con todo lo demás, pero no una vivencia trascendental en si misma que nos podamos permitir vivir en toda su intensidad. Por eso algunas ministran vuelven a trabajar a los 5 días de la cesárea…Además, cualquier otra persona puede alimentar y cuidar a un bebé. En cambio, la lactancia obliga a tener a tu hijo siempre cerca de ti como si fuéramos canguras.
8. Cree que la lactancia es incompatible con el trabajo
Esto lo sabe todo el mundo, como la OMS recomienda 6 meses de lactancia exclusiva (y hasta mínimo los 2 años complementaria) pero la baja de maternidad remunerada en España es de menos de 4 meses, por matemática pura hay que destetar a los bebés a los 3 meses para que se acostumbren. La vida es dura para todos y cuando antes lo sepan, mejor…Como cumplimos el punto 1 de no estar bien informadas, no sabemos que lactancia y trabajo externo es perfectamente compatible extrayéndonos leche (si queremos) o con lactancia mixta, o después de los 6 meses con alimentación complementaria.
El resto de las madres no occidentales del planeta pueden trabajar y criar, y durante toda la historia así ha sido, pero ellas no son nada progres y no están liberadas, claro… El sistema neoliberal y nuestros horarios y espacios de trabajo son el summum de la calidad de vida de las mujeres…

Esta mujer india está deseando que abramos
franquicias allí para dejar a ese niño-lapa-castrador en una guardería
y poder trabajar muchas más horas para poder liberarse y pagarla…
9. Se igualitaria al 100% y defiende que el padre alimente a su bebé
Faltaba más, más de 100 años de luchas para alejarnos del yugo doméstico y ser iguales que los hombres en todo para ahora optar por esta DISCRIMINACIÓN NATURAL y usar nuestros pechos nosotras solas, dejando a los excluidos papis sin nada que hacer en la crianza de sus hijos.10. Piensa exclusivamente en el bebé y no en ti misma
Considera que la lactancia es un SACRIFICIO que debemos hacer por todas las defensas inmunológicas al bebé y un acto de altruismo y no pienses en ti, en tu salud, tu placer y tu poder.A más mártires nos sintamos, menos dura la lactancia…
11. Percibe la lactancia como antifeminista
Las campañas prolactancia son neomachistas y retrógadas porque buscan que la mujer vuelva a la opresión patriarcal y sacarla del mundo laboral externo (1, 2, 3-4 y 5).Amamantar, centrar tu energía, tu talento y tu tiempo en la crianza de tus hijos es realmente retroceder y un flaco favor al colectivo de las mujeres obreras del mundo.
Pensando esto, no aguantas ni el calostro…
12. Ten prejuicios
La lactancia es cosa de gitanas y de mujeres africanas de esas que llevan a sus hijos en una tela encima todo el día. Las pobres no pueden comprar un Bugaboo de 1.100 euros ni leche enriquecida con probióticos.La lactancia nos acerca a las VACAS, un animal, un ser inferior y des-intelectualizado que hace las cosas por instinto (algo terrible) y no por decisión personal.

(Artículo tendencioso, con abundante
información errónea y
que reproduce todos los mitos obsoletos de la lactancia en EL Mundo, página 36)
que reproduce todos los mitos obsoletos de la lactancia en EL Mundo, página 36)
13. Se conformista y sumisa con la cultura dominante
Es lo que hay, sólo el 30% de las madres en España llegan a los 6 meses de lactancia exclusiva. La mayoría de familias son usuarias de leche artificial más allá de los primeros meses y casi todas después del primer año.Dar el biberón es lo “normal”, más fácil, lo que todo el mundo sabe usar y prescribir.
Ir contracorriente, en este y cualquier aspecto, es incómodo, nos obliga a informarnos y contradecir en muchas ocasiones a quienes nos rodean, figuras de autoridad incluidas.
¿Merece la pena ser una madre insumisa y sortear obstáculos?
Todo esto es, con ironía o sin ella, la realidad cotidiana.
Vivimos inmersos en una cultura del biberón desde los años 50 en que se rompió -rompieron- la cadena de trasmisión natural de la lactancia y crianza con apego y ya no tenemos una referencia social de cómo amamantar y criar un bebé lejos de la industria, y si queremos optar por la lactancia materna nos movemos en terreno resbaladizo.
A no ser que la lactancia funcione plácidamente desde el principio, lo que también ocurre, cualquiera de los 13 puntos mencionados pueden hacer fracasar nuestro deseo de amamantar.
La opción RESPETABLE de no amamantar no se encuentra con ningún problema de manejo, el Sistema funciona para ello a todos los niveles, pero a la opción de amamantar y/o dedicar más tiempo a la crianza de lo establecido se le presentan numerosos frenos.
Afortunadamente hay ANTÍDOTOS: decisión personal firme y actitud proactiva, información seria, buenos profesionales y grupos de apoyo de madres.
Y no se trata de sentirnos culpables y desmoralizarnos cuando hemos hecho lo que hemos podido y sabido según nuestras circunstancias y momento personal, sino de mirar por encima de los árboles y reflexionar a nivel colectivo, porque no alimentar a la especie humana con leche humana es un problema de supervivencia y de salud holística mucho mayor de lo que creemos.
Buscar y solucionar los motivos por los que tantas mujeres lo intentan pero no consiguen amamantar el tiempo que quisieran, no es ser enemigo de las madres sino tratar de que las siguientes lo tengan más fácil en el futuro.
Estos son los 13 CONSEJOS PARA TENER ÉXITO EN LA LACTANCIA:
1. Infórmate bien sobre la lactancia ANTES del parto
Necesitamos informarnos. Para el bebé lactar es instintivo pero para las madres amamantar se aprende culturalmente. Muchas gorilas en cautividad en los zoológicos tampoco saben hacerlo.
Aquí y aquí dejamos 3 libros en pdf.

Y pide que te regalen el libro del pediatra Carlos González “Un regalo para toda la vida”.
2. Busca profesionales con conocimientos actualizados de lactancia materna
Según estadísticas médicas, muchos pediatras manejan información incorrecta sobre lactancia (más info) . El famoso experto Dr. Newman explica en este artículo cómo saber que un profesional de la medicina NO apoya lactancia.Y además, existen los grupos de apoyo a la lactancia que son GRATUITOS y te escucharán y asesorarán. Estos son todos los que hay en España y La Liga de La Leche Internacional está presente en 85 países.
3. No tires la toalla a la primera
Hay que tener muy claro que la lactancia NO debe doler ni generar molestias, eso es mala praxis de la lactancia, a corregir, o patologías, a solucionar.De la misma manera que no te cortas el pie por un esguince, no destetes por un problema subsanable como casi todos los son.
A veces ocurren dificultades y una vez superadas, las satisfacciones a todos los niveles son muy superiores y merece la pena el esfuerzo inicial.
4. Pasa de la publicidad y discierne bien los artículos de los medios de comunicación
Ser inmune a la publicidad que solo quiere ganar dinero y no busca ni tu bienestar ni el de tu familia. Este es un consejo aplicable a cualquier ámbito de la vida.Los medios de comunicación ofrecen información muy buena, como este artículo de El País, o lleno de prejuicios y falsos datos como este. Ten criterio para diferenciarlos.
5. Nuestro cuerpo es perfecto y mágico
La Naturaleza es más sabia de lo que creemos, la leche humana es un alimento VIVO y personalizado que se adapta a las necesidades del bebé en cada momento: es diferente para un prematuro que para un niño a término, es diferente al primer mes o al 7º según su crecimiento, cambia de día y de noche, está siempre disponible, a la temperatura adecuada, … Además de nutrientes, en el amamantamiento se generan hormonas como la oxitocina con grandes beneficios para la madre, el hijo y el vínculo entre ellos y la leche materna tiene innumerables ingredientes y aspectos que la ciencia aun no ha descubierto y de los que se sorprende cada díaNi siquiera hay que parir para amamantar porque podemos dar lactancia a un bebé adoptado. Y aunque tengamos que destetar al principio por cualquier motivo, podemos volver a relactarnos.
La teta funciona perfectamente y está a nuestra disposición y servicio si aprendemos a usarla y no nos ponen trabas.
6. Ahórrate mucho dinero con la lactancia materna
La lactancia materna es gratuita y no está respaldada por ningún lobby con intereses ocultos, es el mayor ejemplo de SOBERANÍA ALIMENTARIA a nivel económico, una gran prevención médica porque actúa como vacuna natural contra innumerables enfermedades, y un acto de independencia frente al Sistema actual.(El negocio del biberón)

7. Nuestros bebés nos necesitan
Somos mamíferos con necesidades de contacto y leche constante y requerimos mucho más tiempo para ser independientes que el resto de las especies, precisamente por el mayor tamaño de nuestro cerebro, más dependemos de nuestros progenitores.Las mujeres actuales tenemos más de 85 años de esperanza de vida, es tan poco el tiempo en que nuestros hijos nos necesitan en cuerpo y alma…
8. Lactancia y trabajo son compatibles
Las consultas más frecuentes en los grupos de apoyo son sobre cómo compaginar la lactancia con irnos fuera de casa a trabajar. Hay muchos textos sobre ello, informémonos bien y encontremos recursos adaptados a nuestro caso particular.Claro que el sistema laboral no está bien montado, pero por qué sacrificamos a los niños en vez de luchar para mejorarlo: pidamos bajas de maternidad de más de 6 meses, facilidades para excedencias o medias jornadas, flexibilidad horaria, teletrabajo, etc. y organicemos nuestra vida en función de nuestras prioridades en cada momento.
- La lactancia como aliada de las madres trabajadoras
- Feminismo, maternidad y trabajo: cambiemos el mundo
- Maternidad, feminismo y trabajo
- Libro en pdf: Las Hijas de Hirkani
- pdf: Amamantar y trabajar

9. El padre puede participar en la lactancia y la crianza de múltiples formas
El bebé va a vivir muchos años, hay tanto tiempo para que el padre le alimente… Y si tantas ganas tenemos de que le de biberones, también se los puede dar de leche materna diferida cuando nos ausentemos.Si nos cuida, se encarga de parte de las tareas de la casa, de la logística y de apoyarnos a nosotras, más fácil será la lactancia.
(El papel del padre en la lactancia)
10. La lactancia no es una condena bíblica ni un deber moral, es parte de la sexualidad femenina
Pues sí, amamantar no se reduce a pechos dispensadores de leche de primera calidad, es parte de nuestro organismo global y genera las mismas hormonas presentes en la SEXUALIDAD y el orgasmo.La lactancia tiene numerosos beneficios para la madre de salud física y emocional, es una fuente de satisfacción y disfrute (lactancia salvaje) y un importante elemento de EMPODERAMIENTO personal.
Las mártires para los altares…

11. La lactancia materna es obviamente feminista
¿A caso no es feminista defender nuestro propio cuerpo, recursos y deseos?La lactancia no encaja en el feminismo de la falsa igualdad que acepta el modelo laboral actual pero sí encaja en el NEO-FEMINISMO que defiende el irrenunciable papel de la mujer en el exterior sin sacrificar nuestros cuerpos y a nuestros hijos. ¿Cómo? Cambiando el mercado y no tragando con lo que hay…
Por algo, Noruega, con 52 meses de baja de maternidad y más presencia pública femenina, es el mejor país para ser madre.
Si nuestras políticas y dirigentes leyesen más a Casilda Rodrigáñez, este debate no existiría.
- La esclavitud femenina del siglo XXI
- Feminismo y bebés
- La madre ideal lejos del patriarcado dominante y del feminismo exarcerbado
12. Cuestiona tus prejuicios sobre la lactancia y abre tu mente
NO eres una vaca sino todo lo contrario, la lactancia es la leche de nuestra especie, mientras el biberón es leche de vaca tratada.La vaca produce la mejor leche para los terneros, animales con más peso y menos cerebro que los humanos, y nosotros la hemos convertido en el estandarte de la alimentación infantil añadiéndole numerosos tratamientos porque los bebés morirían si la tomasen directamente ya que es indigerible para sus organismos.
Ser mamífero y ejercer de ello, defenderlo y reivindicarlo no es ningún pecado y es lo más moderno que existe porque lo realmente avanzado en las sociedades es proteger a los bebés y a las madres.
Y nos cuentan tan poco de los inconvenientes de la leche artificial…
- Presentación: Biberones y algunas verdades incómodas
- Ingredientes, aditivos y contaminación de la leche artificial
- La impactante verdad sobre la industria de comida basura infantil
- La leche artificial, el mayor experimento sin control de la historia
- Cuando la leche mata
- Cómo se viola el código de comercialización de sustitutos de leche materna
13. Rebélate contra la sociedad y sigue tu camino
Mucha info de calidad y oídos sordos a las presiones o desalientos externos.
Mujer, si quieres amamantar, puedes hacerlo posible todo el tiempo que tu y
tu hijo queráis…
Gracias a Melina por pasarme este mail con toda esta info que comparto con ustedes!

(Foto tomada del blog El Parto es Nuestro)
NOTA ACLARATORIA:
A pesar de cumplir con todos estos elementos y más, siempre habrá mujeres que por sus circunstancias externas, momentos personales, enfermedades o problemas serios no podrán hacer una lactancia materna exclusiva aunque quieran y tengan buena información y apoyos. En algunos casos harán lactancia mixta, con su leche extraída, o directamente artificial.Todo el respeto y la comprensión hacia ellas y agradecimiento a los biberones y su calidad, mucho mayor que hace décadas, por ser un recurso para nuestros hijos cuando son necesarios.Pero los datos reales son que en España llegan a los 6 meses de lactancia el 33% de las madres y en Noruega el 80%. En ese gran margen hay muchos fracasos involuntarios por problemas subsanables. A esas mujeres van dirigidos estos consejos.
Según los expertos, el 90% de las madres lactantes podrían dar el pecho, siempre que ellas quieran, y dejan un 10% de margen para patologías.
Existen marcapasos pero la mayoría de las personas tiene un corazón sano, hay sillas de ruedas pero la mayoría usamos nuestras piernas, … y siempre habrá biberones, pero cuando la sociedad esté más madura en este tema, la mayoría de las madres tendrá lactancias voluntarias, exitosas y satisfactorias.
Gracias a Melina por pasarme este mail con toda esta info que comparto con ustedes!
lunes, 16 de abril de 2012
EN BRAZOS: la importancia del contacto físico y del apego
Biberones, chupetes, cochecitos, cómodos sillones
regulables, adaptadores para el auto y la bicicleta, cunas transportables,
desarmables, sofisticados accesorios con sonidos, colores, formas…sin duda
alguna la industria ha diseñado todo tipo de implementos para transportar,
alimentar, dormir, entretener y estimular a nuestros bebés.
En unas pocas décadas se nos han vuelto necesarios, imprescindibles. Se han ligado indisolublemente a la imagen del bebé sano y feliz. De algún extraño modo hemos conseguido que hoy, un bebé que no usa chupete, que toma el pecho o va en brazos de su madre sea la excepción y no la norma. Es tan inusual, que quienes optan por una crianza con apego y con respeto por las necesidades de los bebés, se ven amenazados por toda clase de teorías y condenas que aseguran que su hijo no está sano y que, de no intervenir a tiempo, las consecuencias serán muy graves.
En unas pocas décadas se nos han vuelto necesarios, imprescindibles. Se han ligado indisolublemente a la imagen del bebé sano y feliz. De algún extraño modo hemos conseguido que hoy, un bebé que no usa chupete, que toma el pecho o va en brazos de su madre sea la excepción y no la norma. Es tan inusual, que quienes optan por una crianza con apego y con respeto por las necesidades de los bebés, se ven amenazados por toda clase de teorías y condenas que aseguran que su hijo no está sano y que, de no intervenir a tiempo, las consecuencias serán muy graves.
Brazos,
¿hasta cuándo?
La mayoría de los bebés comienzan a andar alrededor de los 12 meses de vida. Dan unos pocos pasitos y la familia contenta celebra que “ya camina”.
Sin embargo, pasarán aún un largo par de años hasta que este niño que hoy a tientas logra mantenerse unos segundos en pie, pueda caminar sin perder el equilibrio, correr, sostenerse en un solo pie, retroceder, detenerse de pronto. De modo que caminar, lo que se dice caminar, es algo que se aprende completamente pasados los 3 años de vida. A pesar de esto, todos sabemos que aún luego de esa edad, los niños se cansan con gran facilidad y piden brazos.
O sea que desde el aspecto físico, los niños necesitan ser cargados en brazos por lo menos para trasladarse de un lado hacia otro hasta que estén en condiciones plenas de hacerlos por sí mismos.
En la práctica, nuestros hijos piden brazos por muchos otros motivos además del que acabamos de mencionar: al estar cansados, con sueño, cuando se lastiman, se asustan, se intimidan, se cansan de mirar el mundo a la altura de rodillas y patas de las mesas, e incluso por motivos que sólo ellos conocen.
En estos casos, nunca falta una tía (con las mejores intenciones, claro), una suegra, una vecina o incluso una perfecta desconocida, que se siente en el deber de alertarnos: “lo vas a malcriar”.
La mayoría de los bebés comienzan a andar alrededor de los 12 meses de vida. Dan unos pocos pasitos y la familia contenta celebra que “ya camina”.
Sin embargo, pasarán aún un largo par de años hasta que este niño que hoy a tientas logra mantenerse unos segundos en pie, pueda caminar sin perder el equilibrio, correr, sostenerse en un solo pie, retroceder, detenerse de pronto. De modo que caminar, lo que se dice caminar, es algo que se aprende completamente pasados los 3 años de vida. A pesar de esto, todos sabemos que aún luego de esa edad, los niños se cansan con gran facilidad y piden brazos.
O sea que desde el aspecto físico, los niños necesitan ser cargados en brazos por lo menos para trasladarse de un lado hacia otro hasta que estén en condiciones plenas de hacerlos por sí mismos.
En la práctica, nuestros hijos piden brazos por muchos otros motivos además del que acabamos de mencionar: al estar cansados, con sueño, cuando se lastiman, se asustan, se intimidan, se cansan de mirar el mundo a la altura de rodillas y patas de las mesas, e incluso por motivos que sólo ellos conocen.
En estos casos, nunca falta una tía (con las mejores intenciones, claro), una suegra, una vecina o incluso una perfecta desconocida, que se siente en el deber de alertarnos: “lo vas a malcriar”.
Esta sentencia abre varias cuestiones que podemos analizar.
La primera de ellas es la creencia de que estar en brazos es algo que no debe ocurrir, y desde luego NUNCA en una “buena” crianza. Es algo malo, que se hace para darles el gusto a los hijos, y parece imposible que para los papás resulte placentero o lo disfruten.
Otra cuestión interesante es la idea de que si le das algo a tu hijo que le gusta, luego nunca dejará de pedirlo. Parecería que los bebés fueran adictos en potencia, que una vez que satisfacen sus necesidades con algo, no podrán dejar de pedir más. Personalmente, no he visto niños con problemas para dejar el cochecito o la sillita del auto cuando están maduros para ello. Y tampoco niños de 10 años pidiendo ser alzados en brazos. En algún momento de la evolución, simplemente dejan de pedir lo que ya no necesitan.
Las edades que tomamos como referencia para el desarrollo de nuestros hijos, están puestas de un modo arbitrario y no coinciden con la realidad por mucho que intentemos forzarlos.
Otro mensaje que se desliza en estas sentencias es que el niño no necesita estar en brazos, lo pide sólo para molestar, o por capricho, o porque nos “tomó el tiempo”.
Evolutivamente, un niño de tan corta edad, no tiene capacidad de elucubrar un plan tan especulativo, ni puede aprender el concepto de tomar ventaja, de aprovecharse de los demás.
Las cosas para ellos son más simples: me siento cansado, triste, inseguro, y busco refugio en el lugar que me da más tranquilidad, junto al corazoncito de mamá, entre sus brazos, acurrucado. La intención es clara y sencilla: pido aquello que necesito”.
“Un
aspecto fuerte dentro de quienes desaprueban el contacto estrecho con los bebés
o la satisfacción de sus necesidades, es el fantasma de la dependencia que le
generará al bebé estar en brazos, tomar teta, compartir la cama con sus papás,
etc. Veamos un poco de dónde surge esta idea.
El apego
Esta dependencia de la que venimos hablando, tiene un nombre en la literatura psicoanalítica, se llama apego.
El apego es la capacidad de formar y mantener relaciones. Como el ser humano vive en comunidades y es interdependiente de los otros seres humanos, es importante que aprenda desde pequeño a establecer lazos con los otros, y para preservar la especie, éstos deben ser estrechos y estables.
Estos lazos otorgan bienestar, seguridad, consuelo, placer…
Y la amenaza de pérdida del objeto al cual nos hallamos apegados, provoca ansiedad, angustia, temor.
La
primera relación de apego que desarrollamos luego de nacer, es aquella que se da
con nuestra madre. En el momento del parto, mamá y bebé segregan hormonas
–opiáceos- que les facilitan –en condiciones de intimidad y contacto físico-
este sentimiento de dependencia mutua, de fusión que ambos necesitan.
En condiciones naturales, una mamá que acaba de parir, abrazará a su bebé, ambos se mirarán a los ojos, emitirán sonidos, ella comenzará a acariciarlo suavemente, primero por las extremidades, y luego de a poco se estrecharán e intentarán mantener este contacto piel con piel durante todo el tiempo que les sea posible. La madre no puede dejar de mirar a su bebé con los ojos bien abiertos, le hablará con un tono de voz agudo pero de baja intensidad, con una gran sonrisa, y en pocos instantes este bebé estará listo para reconocer el olor de su madre de entre muchos otros olores, para diferenciar su voz, y se calmará mucho más rápidamente si es acunado por ella y no por otra persona.
Durante estas dos primeras horas de vida, el bebé estará en un estado de alerta máximo que no volverá a repetirse hasta que hayan pasado algunos meses. Será incluso capaz de imitar expresiones del rostro de una persona que establezca un contacto visual directo con él a una distancia desde donde pueda verlo. Todo está preparado hormonalmente para que esta mamá y este bebé se enamoren el uno del otro, y desarrollen una fuerte dependencia mutua.
En condiciones naturales, una mamá que acaba de parir, abrazará a su bebé, ambos se mirarán a los ojos, emitirán sonidos, ella comenzará a acariciarlo suavemente, primero por las extremidades, y luego de a poco se estrecharán e intentarán mantener este contacto piel con piel durante todo el tiempo que les sea posible. La madre no puede dejar de mirar a su bebé con los ojos bien abiertos, le hablará con un tono de voz agudo pero de baja intensidad, con una gran sonrisa, y en pocos instantes este bebé estará listo para reconocer el olor de su madre de entre muchos otros olores, para diferenciar su voz, y se calmará mucho más rápidamente si es acunado por ella y no por otra persona.
Durante estas dos primeras horas de vida, el bebé estará en un estado de alerta máximo que no volverá a repetirse hasta que hayan pasado algunos meses. Será incluso capaz de imitar expresiones del rostro de una persona que establezca un contacto visual directo con él a una distancia desde donde pueda verlo. Todo está preparado hormonalmente para que esta mamá y este bebé se enamoren el uno del otro, y desarrollen una fuerte dependencia mutua.
Sin
embargo, en la gran mayoría de los casos, estas primeras horas son utilizadas
para realizar los primeros controles del recién nacido, a cargo de extraños,
rodeados de estímulos luminosos, sonoros, y también dolorosos e invasivos. Todos
ellos evitables o por lo menos, postergables.
Naturalmente,
tanto si se produjo esta separación como si no, mamá y bebé querrán estar
juntos, reencontrarse, reconocerse, estrecharse y mantenerse muy cerca el uno
del otro.
Ese bebé que hasta hace unas horas era parte del cuerpo de otra persona, cuyo cuerpo estaba en contacto con un líquido tibio, con sonidos y movimientos, se encuentra perdido en una cuna, lejos de todo lo conocido y por ello llorará intentando recuperar aquellas sensaciones reconfortantes.
Ese bebé que hasta hace unas horas era parte del cuerpo de otra persona, cuyo cuerpo estaba en contacto con un líquido tibio, con sonidos y movimientos, se encuentra perdido en una cuna, lejos de todo lo conocido y por ello llorará intentando recuperar aquellas sensaciones reconfortantes.
Esta
relación primera, será el modelo sobre el cual se edificarán todas las
posteriores relaciones del niño. Si cada vez que necesitó consuelo lo obtuvo, si
cada vez que necesitó a su madre la encontró, si sus necesidades de afecto y
cobijo fueron atendidas, será un modelo que quedará incorporado como
reasegurador, confiable, y cuando llegue el momento de comenzar a
independizarse, siempre le resultará mucho más fácil si sabe que ante cualquier
ansiedad o angustia, mamá estuvo allí”.
La cultura del desapego
El apego y el desapego son pautas culturales. En aquellas culturas que funcionan comunitariamente, se necesita criar a los niños de modo que sean solidarios, capaces de compartir, generosos, para que puedan priorizar el bien común del grupo.
En culturas como la nuestra, se necesita que los niños sean independientes, y que aprendan a autoabastecerse, porque al llegar a adultos, importará la competitividad, el individualismo, el éxito personal y el poder.
Por
eso se necesita comenzar desde temprano. Separar a los bebés de sus madres
precozmente, que aprendan rápidamente a sostener su biberón para que quienes lo
cuidan no tengan que estar tan atentos; que se adapten a las canguro o a las
guarderías sin llorar; que duerman solos toda la noche; que jueguen sin
compañía; que dejen rápido los pañales; que se queden a dormir en casas de
parientes o amigos, etc.
Desde
luego que estos requerimientos están pensados desde un mundo adulto que necesita
rápidamente volver a la “normalidad”, hacer de cuenta que “aquí no ha pasado
nada”, y amoldar a este bebé al ritmo de vida que tenía la casa antes de su
llegada.
Si pudiéramos relatar en primera persona un día en la vida de un bebé, teniendo en cuenta que sus necesidades básicas incluyen brazos gran parte del día, teta a demanda y presencia materna constante, comprobaríamos sorprendentemente que la mayor parte del tiempo, estas personitas de escasas semanas de vida-o incluso días-, postergan o renuncian a sus necesidades para hacernos el favor de permitirnos continuar con nuestra vida adulta: duermen solos en su cunita una o dos horas, se quedan en la guardería, aceptan un trozo de silicona –sin duda una mala imitación del pezón de mamá- para succionar, y nos esperan durante horas mientras hacemos nuestros quehaceres, o cumplimos con nuestra jornada laboral.
Algunas mujeres sienten una gran preocupación por retomar su vida social, su silueta, sus actividades recreativas, su vida amorosa, y para esto es necesario que el bebé se esté quietecito, que duerma mucho, que no llore, que juegue solito y que se relacione con cualquier persona que esté dispuesta a quedarse a su lado.
Si pudiéramos relatar en primera persona un día en la vida de un bebé, teniendo en cuenta que sus necesidades básicas incluyen brazos gran parte del día, teta a demanda y presencia materna constante, comprobaríamos sorprendentemente que la mayor parte del tiempo, estas personitas de escasas semanas de vida-o incluso días-, postergan o renuncian a sus necesidades para hacernos el favor de permitirnos continuar con nuestra vida adulta: duermen solos en su cunita una o dos horas, se quedan en la guardería, aceptan un trozo de silicona –sin duda una mala imitación del pezón de mamá- para succionar, y nos esperan durante horas mientras hacemos nuestros quehaceres, o cumplimos con nuestra jornada laboral.
Algunas mujeres sienten una gran preocupación por retomar su vida social, su silueta, sus actividades recreativas, su vida amorosa, y para esto es necesario que el bebé se esté quietecito, que duerma mucho, que no llore, que juegue solito y que se relacione con cualquier persona que esté dispuesta a quedarse a su lado.
Esto
es lo que se espera de un bebé casi desde las primeras semanas de vida.
Si
entendemos esto como “criar”, por supuesto que cargar al bebé en brazos,
amamantarlo, dormir en la misma cama con él y satisfacer sus necesidades, será
“malcriarlo”. Porque una vez que se ha dormido plácidamente en los brazos de
mamá, y se ha abierto un ojo entre sueños y ella sigue estando allí, y al abrir
la boca se encontró con su pecho dispuesto a cobijarlo y así se ha pasado todo
el día, es lógico, comprensible y hasta esperable, que ningún bebé quiera
conformarse con menos!!!
Los
adultos también necesitamos abrazos. Nos demostramos el afecto con caricias, con
besos, con miradas, con palabras cariñosas. Nunca dejamos de necesitar este tipo
de comunicación”.
Cómo crear vínculo
Poner al bebé al pecho, acunarlo, amamantarlo, acariciarlo, hablarle suavemente, sonreírle, cuidarlo, protegerlo, son actitudes que promueven la experiencia del vínculo.
Los investigadores de estas temáticas, consideran que el factor más importante en la constitución del apego es el contacto físico positivo -expresado por las actitudes mencionadas anteriormente- ya que éste causa respuestas neuroquímicas en el cerebro que permiten que los sistemas cerebrales responsables del apego se desarrollen normalmente.
Durante
los tres primeros años de vida el cerebro alcanza el 90% del tamaño adulto y
coloca en su lugar la mayor parte de los sistemas y estructuras que serán
responsables del funcionamiento emocional, conductual, social y fisiológico para
el resto de la vida. Por eso las experiencias de vinculación repetitivas durante
la infancia proveen una base sólida para futuras relaciones saludables.
Por
el contrario, la inconsistencia del vínculo emocional o la falta de satisfacción
de estas necesidades básicas de sostén, afecto y reconocimiento, generan
conductas de ansiedad y desconfianza de los bebés hacia sus cuidadores. Los
bebés pueden reaccionar a esta situación de múltiples maneras, que influirán
ciertamente en la consolidación de un modelo de vinculación que luego harán
extensivo al resto de sus relaciones.
Que
los niños se queden quietecitos en la cuna, que duerman toda la noche, que se
valgan por sí mismos, son conductas que fomentamos para comodidad de los
adultos, pero no son evolutivamente normales para niños pequeños. Si nuestros
hijos pasan largas horas en compañía de extraños, ensayan intentos de enfrentar
el mundo lejos de los brazos de mamá, hacen lo posible por dormirse en su
cunita, están haciendo el máximo esfuerzo para acomodarse a un mundo adulto que
dispone de pocos instantes para conectar con ellos. Son ellos quienes, a pesar
de su pequeñez y su inmadurez, están sosteniendo nuestras necesidades, y aceptan
sin rencores que en nombre de las buenas costumbres, les tildemos
de caprichosos y malcriados.
de caprichosos y malcriados.
“CUANDO
NOSOTROS ESTEMOS MENOS OCUPADOS, ELLOS ESTARÁN DEMASIADO
GRANDES…”
Texto de la Lic.
María Paula Cavanna.
Psicóloga
y fundadora de UPA
martes, 21 de febrero de 2012
PAZ Y CRIANZA: ¿Dónde nace la violencia?
Muchos niños modernos están
hiper-estimulados con elementos externos y materiales, pero emocionalmente
abandonados. De hecho 1 de cada 4 niños españoles se siente solo y algunos
autores como Carlos González afirman que los “chicos de hoy son los que menos
cariño reciben de toda la historia”.
¿Es la crianza actual pacífica?
La respuesta es tristemente NO, porque a las trágicas cifras
de violencia física-visible contra los niños (del 16% al 63% según los países)
que ocurren en el 90% de los casos dentro del propio núcleo familiar, hay que
sumarle la violencia invisible-emocional fruto de una crianza de desapego: de
pocos brazos, independencia precoz, dejar llorar a los bebés, separaciones
tempranas de la madre, largas horas de guardería incluso a edades de gestación
exógena (menos de 1 año) y sobre todo, primacía de la falacia del tiempo de
calidad escaso.
“El Homo sapiens es el primate más violento del planeta
contra la hembra de su misma especie y contra sus propias crías.” James Prescott
“Debería llamarnos la atención que el recrudecimiento de la
violencia en nuestra sociedad ha ido acompañado de un mayor alejamiento
en la relación padres-hijos, el que se enseña desde la cuna misma, cuando
dejamos a nuestros hijos llorar por la noche”
¿Y cómo influye la crianza en un comportamiento agresivo o
amoroso?
James Prescott, ex director del Instituto Nacional de la Salud y el
Desarrollo Infantiles de EEUU, lleva años persiguiendo el origen neuronal de la
violencia humana y explica que tras el nacimiento, con el cerebro en pleno
desarrollo, las experiencias modelan aún más la arquitectura neuronal y la
personalidad del adulto, y que la violencia está íntimamente relacionada con
los circuitos cerebrales del placer.
“Cuando no se toca
y no se rodea de afecto a los niños, los sistemas cerebrales del placer no se
desarrollan. La consecuencia de ello son unos individuos y una cultura basados
en el egocentrismo, la violencia y el autoritarismo”. James Prescott
Prescott estudió las costumbres relativas al contacto
madre-hijo de 49 tribus de todo el mundo y estas fueron las conclusiones: los
grupos poco afectivos con sus niños, y con muy poco contacto piel a piel,
presentaron altos niveles de violencia en la edad adulta. Sin embargo, la agresividad
era casi nula entre los pueblos que mantienen un contacto muy estrecho con sus
hijos.
Esto mismo lo corrobora Louis Cozolino, autor de “The
neuroscience of human relationships” explicando que “cuando no hay mucho
contacto o existe una falta de cuidados, es más probable que el cerebro
desarrolle un sistema dirigido fundamentalmente por la adrenalina. Esto dará
lugar a un tipo más violento, más agitado. Algo que tiene sentido desde un
punto de vista evolutivo. Cuanto menos protegido esté un niño por sus padres,
más agresivo tiene que ser para sobrevivir”.
La ecuación contraria es igualmente válida. En un entorno de
afecto, contacto y amor se activan los circuitos neuronales de la serotonina,
un neurotransmisor del bienestar.
Y esto es aplicable a todos los lugares del planeta, también
a los padres occidentales modernos.
Michel Odent, importantísimo obstetra francés, asegura que
la primera hora después del nacimiento es clave para que la biología y la
psique reciban una impronta básica contra la violencia por la descarga masiva
de la hormona del amor (oxitocina), que se genera en el momento del parto. Ésta
desencadena la respuesta maternal y favorece la creación de un fuerte lazo
entre madre e hijo.
Y Eduardo Punset en el documental sobre cerebro del bebé
demuestra los efectos neuronales de dejar llorar a los bebés con un exceso de
cortisol perjudicial que el cuerpo no puede asimilar. Por lo tanto, ¿qué debemos
hacer si queremos paz de verdad en nuestra sociedad?
- Concebir a nuestros hijos con amor y responsabilidad
- Tener embarazos conscientes, sin estrés, sin miedos y vinculándonos con el bebé porque está demostrando la importancia neonatal en la personalidad posterior
- Acceder al parto como mujeres maduras y bien informadas sobre nuestra naturaleza y nuestra capacidad de parir y, si la salud nos acompaña, tener un parto lo más respetado posible. No formar parte voluntariamente del desastre de parir en el mundo
- No permitir que separen a nuestro bebé después del parto sin una razón de peso
- Ejercer de mamíferas con lactancia materna prolongada
- Llevar a nuestros hijos en brazos sin complejos
- Colechar si queremos
- No dejarles llorar
- Respetar el ritmo evolutivo de los bebés en todos los aspectos, sin acelerar ni forzar
- Criar con vínculo y contacto físico
- Dejar que nuestros niños sean niños y vivan su etapa de dependencia cubriendo totalmente sus necesidades físicas, emocionales y espirituales, de día y de noche para que algún día alcancen la independencia sana por maduración personal
- Dejar el bebé al cuidado de mínimo otra persona adulta (“se necesita una aldea para cuidar un niño”) en nuestras ausencias para trabajar u otras tareas
- Dedicar tiempo a nuestros hijos en CANTIDAD y de calidad
- Tener siempre presente que los primeros años de vida de nuestros hijos influyen pero no determinan, si no podemos cumplir los anteriores requisitos, nunca es tarde para subirnos al tren de la crianza natural
"La transformación de una cultura violenta en una de
paz comienza por el individuo que en la infancia es colocado en un camino de
aceptación en vez de en otro de rechazo”. James Prescott
Si los padres hacemos nuestros deberes y sembramos la paz en
nuestros hijos, la escuela solo tendrá que regarla, pero poco germinará en una
tierra yerma.
Somos mamíferos, no podemos criar como reptiles sin sufrir
las consecuencias.
Otra crianza y otro mundo es posible
Autora: María del Mar Jiménez Redal
martes, 7 de febrero de 2012
Información importante sobre la vacuna contra el HPV para prevenir el cáncer de cuello uterino.
Gardasil, de laboratorios Merck, y Cervarix, de Glaxo (que pueden venderse con otros nombres pero utilizan compuestos similares) son una vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH), que provoca el cáncer de cuello de útero y formará parte del calendario oficial de inmunización.
Todas las niñas desde los 11 años de edad, estarán obligadas (por una bestial campaña propagandística) a inyectarse una controversial y peligrosa vacuna, denunciada en todo el planeta por cientificos y médicos ya que causa MUERTE ESPONTANEA, o puede provocar entre otras cosas: Parálisis, infertilidad, malformaciones, convulsiones, dolores de cabeza, mareos, pérdida temporal de la visión y pérdida de conciencia.
Los numerosos peligros de la vacuna contra el VPH
En primer lugar, la vacuna contiene sólo cuatro tipos de VPH, de las más de 100 cepas. Así que si la mujer contrajo alguno de esos 4 y no alguno de los 96 que no están incluidos... ¡Está de suerte! Y, si por el contrario, la mujer tiene uno de los cuatro tipos de virus contemplados en la vacuna, el compuesto tampoco funciona bien.
La vacuna puede dañar el sistema inmunológico y, potencialmente, puede conducir a la muerte. Las principales causas de muerte son los coágulos de sangre, insuficiencia respiratoria aguda, paro cardiaco, y "muerte súbita" debido a "causas desconocidas" poco después de recibir la vacuna. 11 muertes denunciadas ocurrieron dentro de las 2 semanas posteriores a la vacunación, y 7 en el plazo de 2 días... Así que cualquiera sea el mecanismo que induce la muerte, es rápido y eficiente.
Otros efectos secundarios incluyen:
En primer lugar, la vacuna contiene sólo cuatro tipos de VPH, de las más de 100 cepas. Así que si la mujer contrajo alguno de esos 4 y no alguno de los 96 que no están incluidos... ¡Está de suerte! Y, si por el contrario, la mujer tiene uno de los cuatro tipos de virus contemplados en la vacuna, el compuesto tampoco funciona bien.
La vacuna puede dañar el sistema inmunológico y, potencialmente, puede conducir a la muerte. Las principales causas de muerte son los coágulos de sangre, insuficiencia respiratoria aguda, paro cardiaco, y "muerte súbita" debido a "causas desconocidas" poco después de recibir la vacuna. 11 muertes denunciadas ocurrieron dentro de las 2 semanas posteriores a la vacunación, y 7 en el plazo de 2 días... Así que cualquiera sea el mecanismo que induce la muerte, es rápido y eficiente.
Otros efectos secundarios incluyen:
- Aborto involuntario y aborto espontáneo
- Brote de verrugas genitales, incluso en pacientes que habían arrojado resultados negativos sobre VPH y/o verrugas genitales antes de la vacunación
- Verrugas faciales y verrugas en las manos y los pies
- Choque anafiláctico
- Pérdida de la conciencia
- Coma
- Parálisis
- Dolor de cabeza
- Fiebre
- Náuseas
- Mareo
- Vómitos
- Diarrea
- Mialgia (dolor muscular)
- Receptoras de la vacuna presentaron efectos adversos más graves como gastroenteritis, apendicitis, enfermedad inflamatoria pélvica, asma, broncoespasmo y artritis.
También es preciso saber que aparte de ser inyectadas con cuatro tipos de proteínas del VPH, las niñas y las mujeres que reciben esta vacuna también son contaminadas con los siguientes coadyuvantes:
- Adyuvantes de aluminio: que han sido vinculados a daños neurológicos como la esclerosis múltiple, enfermedad de Alzheimer y la enfermedad de Parkinson.
- Polisorbato 80: que ha sido relacionado con la infertilidad en ratones.
- Borato de sodio: un ingrediente principal en veneno para cucarachas.
Es importante saber que NO han evaluado carcinogenicidad potencial de la vacuna, ni su genotoxicidad.
El caso de Jenny Tetlock
Aquí hay un caso, donde se puede ver funcionando esta peligrosa vacuna que, bajo ninguna circunstancia deberías administrarle a tu hija.
Un mes después de cumplir los 13 años de edad Jenny Tetlock fue vacunada contra el virus VPH, a partir de ello comenzó a presentar problemas en sus clases de gimnasia. Esto fue el primer signo de una enfermedad muscular degenerativa que 15 meses más tarde la dejó casi totalmente paralizada. Su padre Philip Tetlock, profesor de la Universidad de California en Berkeley, se embarcó en una verdadera odisea para descubrir si el medicamento fue el culpable de lo ocurrido. Tetlock no fue el primero ni el unico en alzar la alerta sobre la Vacuna contra el VPH. El grupo de vigilancia de la institución publica Judicial Watch obtuvo informes periodicamente de la FDA sobre eventos adversos de esta vacuna. 10 muertes se relacionaron a la vacuna desde septiembre de 2007 hasta el 2008, y en ese lapso hubo otros 140 informes sobre daños y efectos secundarios graves como Síndrome de Aborto Involuntario y de Guillain-Barré.
En el 90 por ciento de los casos el sistema inmunológico es suficientemente fuerte como para curar una infección por VPH sin ningún tratamiento. Así que el mantenimiento de un sistema inmune fuerte es vital para vencer el VPH, así como cualquier otra infección o enfermedad.
Fuente y más información en:
martes, 24 de enero de 2012
LA LACTANCIA Y EL SUEÑO COMPARTIDO
Nota para compartir:
LA LACTANCIA Y EL SUEÑO COMPARTIDO: UNAS PRÁCTICAS ANCESTRALES QUE SIGUEN SIENDO ÚTILES.
Con el fin de valorar y de comprender mejor lo que constituye el entorno óptimo para los bebés humanos y sus madres, un entorno que reduzca el riesgo para la criatura de muerte por MSN o por cualquier otra causa, es necesario utilizar unos términos muy precisos para referirnos a los medios con los que podemos satisfacer las necesidades biológicas del bebé. Estas necesidades son en resumidas cuentas, una lactancia totalmente a demanda, y un contacto físico tanto durante la noche como durante el día.
Quizá nunca haya habido una noción más exacta que la que dió Winnicott hace ya bastantes años: ‘Un bebé solo, eso no existe; lo que existe es un bebé con alguien’.
Además, en la medida en que la leche humana es relativamente pobre en grasas y en proteínas, y que es relativamente rica en azúcares que se metabolizan rápidamente, y en la medida en que la criatura humana es incapaz de moverse por sí misma, necesita de contacto y de ser llevado de manera continua, con tetadas frecuentes noche y día. En consecuencia, todo estudio que tenga por objetivo comprender los ritmos ‘normales’ del sueño de la criatura humana, y que no tenga en cuenta el rol vital del contacto nocturno en forma de lactancia y de proximidad de la madre, debe considerarse inadecuado, engañoso y/o fundamentalmente sesgado.
Nota entera http://www.tenemostetas.com/search/label/colecho
Saludos a todos
LA LACTANCIA Y EL SUEÑO COMPARTIDO: UNAS PRÁCTICAS ANCESTRALES QUE SIGUEN SIENDO ÚTILES.
Con el fin de valorar y de comprender mejor lo que constituye el entorno óptimo para los bebés humanos y sus madres, un entorno que reduzca el riesgo para la criatura de muerte por MSN o por cualquier otra causa, es necesario utilizar unos términos muy precisos para referirnos a los medios con los que podemos satisfacer las necesidades biológicas del bebé. Estas necesidades son en resumidas cuentas, una lactancia totalmente a demanda, y un contacto físico tanto durante la noche como durante el día.
Quizá nunca haya habido una noción más exacta que la que dió Winnicott hace ya bastantes años: ‘Un bebé solo, eso no existe; lo que existe es un bebé con alguien’.
El sueño compartido -el hecho de que madre y criatura duerman la una junto a la otra- constituye el contexto evolutivo del desarrollo del sueño en el bebé. Hasta muy recientemente, para las criaturas recién nacidas, era un pre-requisito para su supervivencia. Sigue siéndolo para la mayoría de los pueblos contemporáneos excepto para la población occidental industrializada. En la medida en que el cuerpo del bebé humano continúa estando adaptado únicamente al cuerpo de la madre, el sueño compartido con las tetadas nocturnas sigue siendo importante desde el punto de vista clínico, y puede potencialmente salvarle la vida.
Esto está ligado al hecho de que los humanos son los mamíferos que nacen más profundamente inmaduros (el cerebro del bebé sólo es un 25% de lo que será su volumen adulto), su desarrollo es el más lento, y es el más dependiente durante un periodo de tiempo más largo, en lo que se refiere a sus necesidades nutricionales, sociales, emocionales, y a la necesidad de ser transportado. De hecho, llevar, cuidar, o acariciar a un bebé, emitir un olor y respirar a su lado, induce en el bebé un aumento de su temperatura, una baja en la duración de su llanto, una variabilidad más importante del ritmo cardíaco, menos apneas, un nivel de stress más bajo, un mayor almacenamiento de glucosa, y un mejor crecimiento cotidiano.
Además, en la medida en que la leche humana es relativamente pobre en grasas y en proteínas, y que es relativamente rica en azúcares que se metabolizan rápidamente, y en la medida en que la criatura humana es incapaz de moverse por sí misma, necesita de contacto y de ser llevado de manera continua, con tetadas frecuentes noche y día. En consecuencia, todo estudio que tenga por objetivo comprender los ritmos ‘normales’ del sueño de la criatura humana, y que no tenga en cuenta el rol vital del contacto nocturno en forma de lactancia y de proximidad de la madre, debe considerarse inadecuado, engañoso y/o fundamentalmente sesgado.
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